RUSIA INVADE UCRANIA PONIENDO EN VALOR EL ACUERDO CON CHINA: ESTABLECER UN NUEVO ORDEN INTERNACIONAL -NOI

Néstor-Hernando Parra

“Putin está avergonzado por lo que le pasó a su país y está decidido a restaurar su grandeza”. Madeleine Albright[1]

“Ha surgido una tendencia a la redistribución del poder en el mundo; Algunos sectores que no representan más que una minoría a escala internacional siguen defendiendo estrategias unilaterales para resolver los asuntos internacionales y recurren a la fuerza…” El País[2]

El 2022 comenzó a son de tambores de guerra de Rusia. La movilización de cerca de ciento cincuenta mil soldados y el envío de medio millar de aviones y helicópteros de guerra hacía la frontera con Ucrania para hacer pruebas militares con armas convencionales, no era un buen presagio para la paz mundial, y especialmente preocupante la imponencia con que el presidente Vladimir Putin presenciaba las exhibiciones de misiles capaces de contener carga nuclear.

Como lo recuerda Madeleine Albright, desde su entrada en política Putin no ha ocultado su descontento con los acuerdos firmados durante la desintegración de la URSS hace 30 años, y a lo largo de sus mandatos ha trabajado con el fin de devolver a Rusia el orgullo y poder nacional e internacional que históricamente ha ocupado. En este contexto, a nivel interno, el presidente ha formado un equipo cuyo principal requisito es demostrar total y absoluta lealtad a su jefe, mientras que, a nivel internacional, ha ido estableciendo alianzas con países interesados en desafiar el statu quo internacional.

 Especialmente relevante es el acuerdo firmado con la República Comunista de China. Los esfuerzos de Biden por evitar que China se aliara con Rusia resultaron en vano. El 4 de febrero del presente año en la ciudad de Pekín, China y Rusia emitieron una declaración conjunta cuyo contenido tiene un formato de Pacto o Convenio bilateral. Será imposible seguir el desarrollo de la política global, sin conocer a fondo este documento, que confrontó su primera evaluación ante el reconocimiento de Putin de la independencia de Donetsk y Lugansk en la región de Donbás en el este de Ucrania, hecho que ha sido discutido en el Consejo de Seguridad de la ONU y en cuyo pronunciamiento China se ha abstenido debido a sus intereses económicos en Ucrania. Adicionalmente, mientras termino de revisar este texto, Rusia entra a Kiev e invade puntos estratégicos del país por varios flancos del territorio ucranio que considera parte esencial del Imperio Ruso.

Ante esta nueva situación y con los canales diplomáticos prácticamente cortados, Estados Unidos ha impuesto una serie de sanciones cuyo objetivo es cortar la financiación, limitar el acceso a tecnología y materiales armamentísticos, y penalizar a las grandes fortunas rusas con el fin de que sean estas las que presionen al presidente para que ponga fin a la invasión de Ucrania. Por su parte, la Unión Europea (UE) de forma unánime ha condenado la invasión y ha impuesto sanciones económicas y financieras contra empresas y funcionarios rusos.

¿Pero serán estas sanciones suficientes? ¿Quiénes serán los principales afectados por estás sanciones? Cabe recordar que además de su fortaleza, Rusia se pavonea ante el mundo por su poder energético con base en combustibles fósiles: gas y petróleo, commodities de alta sensibilidad global, que representan el 60% de sus exportaciones. Por ejemplo, Alemania -que depende en un 50% del gas ruso- ha ordenado no utilizar el gasoducto Nord Stream cuya infraestructura está terminada pero no ha sido puesta en servicio, a sabiendas de que las consecuencias económicas que tiene que asumir son altas.

Por su parte, las Naciones Unidas, a pesar de ser la organización internacional seleccionada para mantener la paz mundial, ha sido un actor mudo en este escenario bélico por culpa de la conocida y altamente criticada composición del Consejo de Seguridad que impide la toma de decisiones por mayorías lo que ha impedido numerosas sanciones o declaraciones que han sido vetadas por Rusia y China, independientemente o de manera conjunta.

El diario El País de Madrid ha marcado un plus en la información y publicación de documentos -en exclusiva- relativos a la confrontación de fuerzas bélicas -y diplomáticas- entre Rusia, Estados Unidos y la OTAN. Por su parte, la publicación de la Declaración de Rusia y China de trabajar por un NOI y de los comentarios que hacen los analistas internacionales de esa casa periodística, dejan varios puntos claros, comenzando por:

  1. El sentimiento de “amistad sin límites” que une a las dos partes ante un enemigo común: Estados Unidos y su extensión en Europa a través de la OTAN; y,
  2. El reconocimiento a la globalización económica, la sociedad de la información y el cambio en la gobernanza global y la necesidad de realizar un cambio de liderazgo de forma pacífica y gradual, en busca de una “auténtica multipolaridad en la que Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad -el que ambos controlan a su gusto por ser miembros permanentes con derecho a veto- desempeñen un papel central de coordinación”.  

En la Declaración se desarrollan puntos específicos y que determinan los puntos de interés de estos dos países y que procedo a resumir:  En el campo ideológico, por ejemplo, llama la atención la interpretación que dan a la democracia “como valor humano universal, más que un privilegio de un número limitado de Estados”, y anuncian su disposición de trabajar con otros países en “el establecimiento de una auténtica democracia”; así como reconocer el carácter universal de los derechos humanos”. Aunque, en ambos puntos anotan la necesidad de relacionarlos con “la situación específica de casa país” ya que “no existe un modelo único para guiar a los países en el establecimiento de la democracia.” En consecuencia, la democracia será a imagen y semejanza de cada Estado y su Gobierno.

En el área de la geoestrategia, destacan su oposición a “la nueva ampliación de la OTAN” y a la “formación de estructuras de bloques cerrados y campos opuestos en la región de Asia-Pacífico”, y en cambio brindan estímulo al desarrollo de la Unión Económica Euroasiática y la Iniciativa de la “Franja y la Ruta” -de la Seda- anuncian que trabajarán juntos por el “desarrollo sostenible del Ártico”. De su texto se deduce que el mundo se repartirá entre dos grandes áreas, siendo la más amplia la del Asia-Pacífico.

En este mismo apartado, cabe agrupar lo referente a la independencia de Taiwán, al “principio de una sola China”; la oposición de los declarantes a “los intentos de fuerzas externas de socavar la seguridad y la estabilidad de las regiones adyacentes comunes” y “a contrarrestar la injerencia de fuerzas externas en los asuntos internos de países soberanos bajo cualquier pretexto”. Parecería que el ejemplo que da Rusia al reconocer la independencia de la zona referida estimulará a China a poner en valor el principio de una sola China próximamente.

En el tema territorial  China y Rusia reafirman su “apoyo mutuo en la protección de sus intereses fundamentales, la soberanía estatal y la integridad territorial, y se oponen a la injerencia de fuerzas externas en sus asuntos internos” en cuanto “ningún Estado puede o debe procurar su propia seguridad al margen de la seguridad del resto del mundo o a expensas de la seguridad de otros Estados. Anuncian también que se oponen a los intentos de desestabilizar “regiones adyacentes comunes”, y a la “revolución de colores”.

Como un guiño a ese inmenso y poblado país que juega papel importante también para Estados Unidos, al final, declaran la intención de fomentar las relaciones Rusia-India-China mediante el refuerzo de la Cumbre de Asia Oriental y el Foro Regional de Seguridad de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático. ASEAN-. En un claro anuncio, que puede interpretarse como una posición dominante frente a la estrategia de Estados Unidos, “rechazan la formación de estructuras de bloques cerrados y campos opuestos en la región Asía-Pacífico”.

De forma contundente, rechazan “una nueva ampliación de la OTAN” con el pretexto de que irrespeta “la soberanía, la seguridad y los intereses de otros países” y se escudan en la autoridad de las Naciones Unidas y “la justicia en las relaciones internacionales.” Defienden “los resultados de la Segunda Guerra Mundial y el actual orden mundial de la posguerra”. Con la invasión de Ucrania, queda en evidencia que Putin se propone rebobinar la Historia y restablecer el Imperio Soviético.

 En el tema de armas nucleares (lo primero que Rusia ha ocupado es Chernobil) proponen que los Estados que disponen de ellas reduzcan el papel de dicho tipo de armas “en sus políticas de seguridad nacional”, retirar las “desplegadas en el extranjero”, “eliminar el desarrollo sin restricciones del sistema global de defensa contra misiles antibalísticos” y reducir los “riesgos de guerras nucleares”.

En cuanto al espacio exterior, resaltan la necesidad de utilizarlo para usos pacíficos y anuncian su respaldo al papel de la respectiva Comisión de la ONU a fin de que haya una legislación internacional sobre el tema. Como es bien conocido, las dos potencias han realizado importantes avances en la utilización de la estratosfera y en varios aspectos tecnológicos dejan atrás a Estados Unidos.

En temas varios cabe incluir su pronunciamiento sobre el cambio climático, el Acuerdo de París (2015), y el llamamiento para que los países desarrollados cumplan con el aporte de cien mil millones de dólares a los en vía de desarrollo. Condenan la invocación de la crisis ecológica para establecer limitaciones al comercio internacional. En cuanto a lo relacionado con las medidas epidemiológicas se oponen a la “politización de esta cuestión” y de forma abierta declaran que el asunto del origen del coronavirus es una “cuestión científica” que requiere la cooperación de científicos a nivel global. Y también rechazan la “politización” de este tema.

Con relación al terrorismo, igualmenteanuncian su oposición a la “politización” del tema y condenan “la práctica de la injerencia en los asuntos internos de otros Estados con fines geopolíticos”.

Aunque no hay una referencia concreta a América Latina y el Caribe, las noticias sueltas hablan de la autonomía de Rusia para mantener o enviar asesores, tropas, equipo bélico a cualquier país, como ya sucede en Venezuela lo que ha dado lugar a la violación del espacio aéreo de Colombia por aviones rusos y también de soldados venezolanos y rusos en la región limítrofe del este colombiano. El próximo país en recibir misiones militares rusas será Nicaragua.

Aspiro a que esta apretada síntesis estimule a los lectores a leer el documento completo y los comentarios de los expertos internacionales cuyo texto encontrarán en la referencia de la entradilla. Este resumen es un aporte a su divulgación, a fin de que tomemos conciencia de los escenarios y ambientes bélicos a los que nos enfrentamos en un momento en el que el Gobierno de Estados Unidos, internamente, está muy débil, con muestras incluso de profunda división como se deduce de los calificativos de Trump ante la política de Rusia que considera “genial” y comenta que esta situación no se estaría viviendo si él fuera el presidente.

Invadida Ucrania, ¿cuál será el siguiente país a “recuperar” para su Imperio? ¿Podrán Estados Unidos y la UE contener el conflicto a base de sanciones económicas? ¿Estallará la tercera guerra mundial?

Valencia, 25 de febrero de 2022


[1]Rusia está cometiendo un error histórico.” New York Times. 24-2-22

[2] Declaración de Pekín de Rusia y China sobre el NOE el 4 de febrero de 2022. Fuente: “El País. Febrero 16 de 2022. https://elpais.com/internacional/2022-02-16/la-crisis-ucrania-emerge-como-simbolo-del-nuevo-orden-mundial-que-abanderan-xi-y-putin.html

2 respuestas a “RUSIA INVADE UCRANIA PONIENDO EN VALOR EL ACUERDO CON CHINA: ESTABLECER UN NUEVO ORDEN INTERNACIONAL -NOI

  1. Una vez más, muy interesante tu nueva entrega, amigo Néstor. La respuesta europea, particularmente la de la UE mediante un cambio sustantivo en su política exterior es, en mi opinión, algo con lo que no contaban los rusos. En cualquier caso, esperemos a ver qué movimientos hacen los chinos, más allá de ese documento que reseñas.

    Lo cierto es que desconfío absolutamente de aquellos papeles que se elaboran para consumo externo desde Pekín o Moscú. No me creo nada. Muchas buenas palabras, pero parece evidente que Putin considera que la mentira es una herramienta política más a utilizar en su cruzada por reverdecer supuestas glorias de la Madre Rusia.

    Hay un párrafo de la Declaración ruso-china que me parece esencial en tu escrito:

    «En el campo ideológico, por ejemplo, llama la atención la interpretación que dan a la democracia “como valor humano universal, más que un privilegio de un número limitado de Estados”, y anuncian su disposición de trabajar con otros países en “el establecimiento de una auténtica democracia”; así como reconocer el carácter universal de los derechos humanos”. Aunque, en ambos puntos anotan la necesidad de relacionarlos con “la situación específica de casa país” ya que “no existe un modelo único para guiar a los países en el establecimiento de la democracia.” En consecuencia, la democracia será a imagen y semejanza de cada Estado y su Gobierno».

    Mucha «auténtica» democracia y muy «universales» los derechos humanos, pero como tú dices: cada Estado será el que decida cómo es «su» democracia auténtica y cómo serán «sus» derechos humanos.

    Lo de la democracia auténtica, particularmente, me recuerda a Franco, a Fidel Castro y a tantos otros dictadores que en el mundo han sido. Ya lo decía, me temo, la canción: parole, parole, parole.

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  2. Gracias, apreciado Profesor y amigo, por tus comentarios.
    Poco puedo agregar, quizá resaltar cómo la Historia se repite impulsando a un egopopulista similar a Hitler o Stalin para satisfacer su voluntad imperial por encima del resto de la humanidad. No importa cuántos mueran ni el mal que cause al prójimo.
    Pienso que Estados Unidos, Europa y el resto de las democracias supérstites deben unir esfuerzos de toda índole para detener la locura de Putin de poner la Historia en reversa. Lo que está claro es que tienen que ir más allá de las sanciones económicas y de resoluciones condenatorias de la ONU.
    !Ojalá lo logren!

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