MIENTRAS TRUMP PARCELA EL MUNDO, CHINA AVANZA EN EL INTERNET CUÁNTICO

“El futuro será cuántico o no será. Y el mañana que nos espera es apasionante. La cuántica nos permitirá hacer lo que hasta ahora sólo podíamos soñar.”

José Ignacio Latorre[1] catedrático de Física Teórica en la Universidad de Barcelona.

Néstor Hernando Parra

No es ninguna novedad que las grandes potencias tiendan a apropiarse de las menores, a expandir su dominio sobre otras naciones. Friedrich Ratzel, en sus obras sobre la geografía publicadas a finales del siglo XIX, tiende a justificar el imperialismo mediante lo que denomina “leyes de expansión de los Estados” con base en razones de cultura, economía, comercio o ideología. Cabría agregar que el cómo ha estado, en la mayoría de los casos, en la órbita de la tecnología bélica, incluida la nuclear. Sin embargo, hoy parece estar en la tecnología de la información y las comunicaciones -TIC.

Es bien sabido que, a partir del siglo XX, la tradicional invasión de territorios por la vía de las armas fue sustituida por la dependencia económica y años más tarde por el sometimiento comercial mediante los eufemísticamente llamados Tratados bilaterales de Libre Comercio -TLC, en los que prevalecen los intereses de la parte más fuerte. En los últimos años, la búsqueda del poder político internacional se ha centrado en la investigación del desarrollo de la tecnología cuántica, tanto en lo relativo a transmisión como a la computación. En ambos campos, China ha llevado la delantera, así lo registra la revista Science que ha estado siguiendo “el entrelazamiento cuántico, un fenómeno tan confuso que en 1948 Albert Einstein lo describió como «acto fantasmagórico a distancia».

Con Trump, la política internacional estadounidense ha dado un giro de ciento ochenta grados: de la globalización ha pasado al populismo nacionalista, condensado en el lema “America First”, que se ha traducido en una especie de nueva guerra fría, ahora con China. Ha retirado, amenazado o recortado aportes a organizaciones multilaterales como la Alianza Atlántico Pacífico, la Organización Mundial para la Salud -en plena crisis global de la pandemia del Covid19-, y la OTAN, por citar solo algunos casos. Además, renuncia a tener aliados, prefiere tener adeptos, parcelas o feudos bajo su dominio. Clara muestra de su ímpetu autoritario.

El objetivo más reciente de Trump es apoderarse de la dirección del Banco Interamericano de Desarrollo el próximo mes de septiembre cuando se debe elegir al sucesor del actual presidente, el colombiano Luis Alberto Moreno, quien funge tal cargo desde 2005. De esa forma, Trump rompe “el pacto de caballeros” en el sentido de que, desde su nacimiento, se convino que la presidencia recayera en un representante de un país latinoamericano tal como ha sucedido hasta ahora.

Antes del anuncio del presidente estadounidense, Argentina había propuesto como candidato a Gustavo Béliz que ya contaba con el respaldo de México. Confirmando la calidad de sumisión al “señor” feudal, con inusitada rapidez, Brasil, Colombia y Paraguay manifestaron su respaldo a Mauricio Claver-Carone, el candidato de Trump, actual director para la región en el Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos, un típico cubanoamericano y por ende enemigo del régimen cubano-chavista de Venezuela, país en el que China tiene fuertes intereses económicos.   El pretexto esgrimido por el presidente estadounidense ha sido frenar la influencia de China en Latinoamérica y El Caribe.

Mientras tanto, China avanza en el campo tecnológico en el terreno del internet cuántico logrando comunicación satelital encriptada entre dos puntos terrestres distantes más de mil kilómetros, imposible de ser interferida, espiada. La comunicación cuántica aumenta la velocidad y capacidad operativa exponencialmente y garantiza la seguridad de la comunicación que hoy no existe. Toma así la delantera en la expansión de la tecnología cuántica frente a Estados Unidos y Europa que vienen trabajando en esa misma dirección. Simultáneamente, mantiene el liderazgo como inversor y financiero en América Latina y El Caribe.

Si bien la historia del origen del BID se remonta a fines del siglo XIX como iniciativa debatida en la Conferencia Interamericana de 1890, fue en los cincuenta del siglo pasado cuando, ante la realidad de que las únicas fuentes de recursos financieros internacionales para la región eran la banca privada y las inversiones extranjeras también privadas, resurgió la idea de la creación de un organismo financiero para la América Latina y El Caribe.

Un ejemplo de la tendencia política prevalente en la época se dio en la Conferencia Interamericana de Nueva Orleans celebrada en marzo de 1953 cuya conclusión más importante fue acoger la iniciativa presentada por Rudolph S. Hetch de crear la “Inter American Capital Corporation”, a la manera de las corporaciones inglesas para India en su época colonial. Una de sus estrategias consistía en buscar asociaciones con capital privado local, otra era la de recurrir a financiación de la Corporación Financiera Internacional, en caso de que llegara a establecerse.

En contravía a esa política, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe –CEPAL, por iniciativa de Raúl Prebish, su Secretario General, con la asesoría de varios economistas de la región (Carlos Lleras Restrepo, Francisco García Olano, Eduardo Frei Montalva, Evaristo Araiza, Rodrigo Facio y Cleanto de PaivaLeite) acordaron en una reunión celebrada en Santiago de Chile en agosto de 1954 proponer a la Conferencia de Ministros de Hacienda y Economía (Río de Janeiro, noviembre de 1954) la adopción de un programa de inversiones financiado por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento -BIRF, y el Export and Import Bank -EXIMBANK, estadounidense, y la creación del Fondo Interamericano de Desarrollo Industrial Agrícola y Minero.

Pero Estados Unidos insistió en su oposición a la creación de organismos regionales. A cambio, semanas antes de la Conferencia, anunció su apoyo a la fundación de la Corporación Financiera Internacional -CFI, y a la ampliación de capital del EXIMBANK, por lo que las propuestas latinoamericanas fueron desechadas hasta tal punto que los parágrafos del proyecto de resolución presentados por la CEPAL fueron negados uno tras otro. Ante tal situación, el delegado de Colombia, Carlos Lleras Restrepo, dirigiéndose a Mr. Holland, el Secretario de Estado norteamericano relató la historieta del vendedor de pescado en cuya tienda se anunciaba: “AQUÍ SE VENDE PESCADO FRESCO”. Uno de sus clientes le sugirió eliminar la palabra “aquí” por razones obvias, luego otro le recomendó suprimir “se vende”, por similares argumentos, un tercero consideró redundante la palabra “fresco”, y finalmente otro consideró que no era necesaria la palabra “pescado”, pues “con el olor basta”.   

El BID finalmente nace con sede en Washington, en el seno de la OEA en 1959. Sus principales objetivos son la aceleración del proceso de desarrollo económico y social de los países miembro, combatir la pobreza y fomentar un crecimiento sostenible y respetuoso con el clima. Inclusión social, desigualdad, productividad e innovación constituyen sus actuales desafíos. Hoy, es el banco regional más grande del mundo con un capital ligeramente superior a los cien mil millones de dólares y una cartera de noventa y seis mil millones de dólares correspondiente a préstamos otorgados a entidades nacionales o subnacionales de derecho público y a inversores privados vinculados a proyectos de desarrollo en la región. Sus accionistas son de dos clases, los prestatarios y los no prestatarios. Los primeros tienen el 50,02% del capital, Estados Unidos el 30% y el resto los segundos, integrado por 22 países altamente desarrollados. El presupuesto de créditos para el 2020 es de US$13.100 millones y se espera, según el Informe Financiero último, que “la cartera de empréstitos sea de aproximadamente US$20.000 millones.” 

La creciente presencia internacional de China en el mundo se da a partir de su ingreso a la Organización Mundial de Comercio, OMC. En América Latina y el Caribe aumenta de forma considerable desde 2005, particularmente en los diez años siguientes, hasta sumas que hoy exceden la del total de organismos “occidentales”: el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento, de los que China también es inversor. Los principales beneficiarios tanto de los préstamos como de las inversiones extranjeras directas han sido Venezuela, Brasil, Argentina, Perú y Ecuador. Los sectores energéticos, la infraestructura, la manufactura y el desarrollo de las TIC fueron al comienzo los que más recursos percibieron, aunque en años recientes el sector “servicios” concentra la mitad de la inversión y de los préstamos. En su plan de expansión, también ha recurrido a celebrar sendos TLC con la mayoría de los países de la zona. Y no cabe duda de su influyente presencia económica en Venezuela.

La elección de las nuevas directivas, presidencia y junta se llevará a cabo a menos de dos meses de conocerse quién regirá los destinos de Estados Unidos en los próximos cuatro años (2021-2025). Si bien el actual mandatario ha estado consagrado a su campaña en busca del segundo periodo presidencial, las encuestas indican que Joan Biden, el contendor por el Partido Demócrata, lo aventaja de forma amplia en virtud de que algunos barones electorales del Partido Republicano no lo respaldarán en noviembre. En el supuesto caso de que Trump fuera derrotado y que su candidato a la presidencia del BID hubiera sido electo, la situación se tornaría conflictiva en el BID, entidad que juega un papel estratégico en el desarrollo económico y social de la región. Por ello, lo deseable sería que surgiera un tercer candidato o que se pospusiera la elección de presidente hasta los primeros meses del año entrante.    

 Valencia, 25 de junio de 2020


[1] BBC News. Febrero de 2019

3 respuestas a “MIENTRAS TRUMP PARCELA EL MUNDO, CHINA AVANZA EN EL INTERNET CUÁNTICO

  1. El artículo está interesante y apetitoso porque permite adentrarnos en los vericuetos políticos, económicos y culturales de estos tiempos de puja por un liderazgo en el mundo conocido. Los liderazgos no se encuentran ni en las regiones más ricas como por ejemplo en Europa, en América y en Asia, ningún país de estos lares planetarios tiene supremacía sobre otros, mucho menos liderazgo. Hay gobernantes que pretenden sobresalir, quizás lo logran por corto tiempo y no precisamente por razones de altos niveles de bienestar de sus pueblos. En medio de estas circunstancias hay un elemento que pareciera no untarse de ideologías políticas ni culturas hegemónicas, es la tecnología. Éste elemento ha adquirido poder político en cuanto aglutina la gente en todas partes del planeta en torno de objetivos no propiamente de bienestar ni supremacía intelectual, pero sí de dominio de prácticas y aplicaciones. La gente cree en la «inteligencia artificial» y comienza a subestimar su propio cerebro. Es como anunciar que solo serán felices quienes tengan en casa un agujero negro y tecnología para rellenarlo de algo. El mundo cambiante quizás va para allá a pasos agigantados sin mucho ruido publicitario, esto hace que la brecha entre tecnopracticantes y y no tecnopracticantes se amplíe y profundice aún más. El país o régimen que alcance grandes desarrollos tecnológicos irá adquiriendo nuevos poderes y perfilándose como líder ante los pasmados ojos de los «rezagados», llámese China, USA, Francia, Japón o como se llame. Pareciera que estamos ante la aparición de una nueva forma de «conquista» que también practicará la aculturación y la transculturación. Podría ser una especie de fascismo tecnológico cuyo principio básico sería «Todo en la Tecnología, nada contra la Tecnología, nada fuera de la Tecnología».

    Pienso compartir mis notas en el correo de Honda. Muchas gracias Doctor Néstor Hernando, sus escritos motivan el pensamiento y nos ponen a reflexionar en serio. Bienestar para usted.

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    1. Gracias, profesor Bonil, por sus comentarios. Me alegra registrar que mi artículo le haya llevado a sesudas reflexiones como las que expresa en la nota. Es indudable que hoy los pueblos carecen de líderes capaces de entender los efectos, positivos y adversos, de la ciencia y, aún más, de la tecnología a la que el ser humano está adhiriéndose sin caer en cuenta que está renunciando, como bien lo resalta usted, al desarrollo del gran potencial de su propio cerebro.
      Coincido con usted en que tal sometimiento dividirá a la especie humana en dos grandes grupos, los transhumanos o cyborgs y los humanos rebeldes que deciden vivir en la selva de la evolución natural.
      Se vislumbra el fascismo tecnológico, como en la novela de Orwell:
      «Con este fondo se puede deducir la estructura general de la sociedad de Oceanía. En el vértice de la pirámide está el Gran Hermano. Éste es infalible y todopoderoso. Todo triunfo, todo descubrimiento científico, toda sabiduría, toda felicidad, toda virtud, se considera que procede directamente de su inspiración y de su poder. Nadie ha visto nunca al Gran Hermano.»
      ¿Seguirá dividido el mundo entre los Altos, los Medios y los Bajos, en la que los de en medio se someten a los primeros, pero dejan subsistir a los de abajo?

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